Como era de esperar, ayer cuando pasé de nuevo por el tronco seco del fresno, las setas ya estaban para cortar. Desde que me acuerdo, todos los años en otoño y en primavera brotan en el mismo sitio, solo hay que esperar que el tiempo las llame. Para que queden esporas y asegurarme de que volverán a nacer, siempre dejo que una o dos setas terminen su ciclo.
Buscando entre los pinos encontré estos boletus, prácticamente recién nacidos. Personalmente prefiero recogerlos así ya que en este momento su carne es más consistente y aún no está parasitada por ningún insecto.
